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Cromos Hércules CF 1984/85

Última permanencia herculana en Primera hasta la fecha. Trideporte 85, Fher


En el álbum Trideporte 85 de Fher, dedicado al fútbol, baloncesto y ciclismo, cada club de Primera División estaba representado por dos cromos: uno institucional, con escudo y estadio, y otro con la plantilla. Los del Hércules CF inmortalizan la última permanencia herculana en Primera División hasta la fecha, lograda de forma épica en la última jornada de esa 1984/85 en el Santiago Bernabéu. Solo cabía la hazaña. Ganar al Real Madrid de la Quinta del Buitre en su feudo. Y Dante Sanabria selló el 0-1. Un gol que dio la vida. Cromos con historia.


1984/85 del Hércules CF

📊 Liga: 15º

🏆 Copa: Octavos

🏋🏻 Última permanencia en Primera

🎯 Dante Sanabria, goleador y héroe

🇦🇷 Fichaje de Mario Kempes

 

José Rico Pérez aparece como presidente en el cromo de la plantilla, correspondiente a la presentación oficial del equipo celebrada en el verano de 1984. Pocas semanas después, por recomendación médica, dejó la presidencia y fue reemplazado por el vicepresidente y tesorero, José Torregrosa Ronda. Bajo el mandato de Rico Pérez (1971–1984), el Hércules vivió su etapa más dorada, con la construcción del estadio de 30.000 espectadores –sede del Mundial de 1982– y las ocho temporadas consecutivas en Primera entre 1974 y 1982. Tras ese ciclo, el conjunto alicantino pasó dos campañas en Segunda hasta regresar a la élite mediante el ascenso de la 83/84, la última gran contribución de Don José. La mejor época había quedado atrás tras la marcha de figuras como Giuliano, Baena, Saccardi, Kustudić o Amador, pero el Hércules supo reconstruirse desde abajo. Al frente Carlos Jurado en el banquillo y, sobre el césped, una nueva hornada de protagonistas –mezcla de canteranos e incorporados– asumió el relevo: Parra, Dante Sanabria, Espinosa, Cartagena, Reces, Rastrojo, Latorre, Mañuz, Santi Bakero, Rocamora o Herbera. Con ellos, el Hércules regresó a Primera y, un año después, confirmó su lugar en la categoría en el Santiago Bernabéu.

 

 

La Liga 84/85 comenzó de forma prometedora, con dos victorias en los dos primeros encuentros: 0-1 al Zaragoza y 1-0 al Elche. La segunda jornada quedó marcada por la huelga de los futbolistas. Los clubes quisieron abortar el paro jugando con juveniles, pero el público no respondió y las recaudaciones fueron mínimas. En el Hércules-Elche, el capitán Parra, con ficha amateur y en edad militar, fue obligado a jugar bajo amenaza de sanción, convirtiéndose en la brújula de aquel equipo juvenil que se impuso a los ilicitanos con gol de Ramos. La huelga interrumpió 17 días la competición. Cuando se reanudó, el Hércules encadenó una serie de resultados irregulares, pero logró su tercera victoria. Un 2-1 al Murcia en la jornada 8 que parecía consolidar el arranque. Sin embargo, a partir de ahí llegó el vacío. Una vuelta entera sin ganar. Desde finales de octubre hasta mitad de febrero, el conjunto alicantino no conoció la victoria, atrapado entre derrotas a domicilio y empates en el Rico Pérez (algunos de mérito: 0-0 contra el Athletic de Javier Clemente y 2-2 frente al Real Madrid). Con el Hércules en zona de descenso, Carlos Jurado fue destituido en enero, Humberto ejerció de técnico puente una jornada y Toni Torres tomó el mandoEl calendario dio una vuelta completa hasta que, en la jornada 25 y de nuevo ante el Murcia, un 0-2 rompió la sequía. La reacción ya no tuvo marcha atrás. El Hércules sumó cinco victorias más y llegó a los 30 puntos para mantenerse.

 

El revulsivo llegó desde un lugar inesperado. En el fútbol sala militaba un campeón del mundo: Mario Kempes. El Hércules lo rescató del Autocares Luz de Valencia y lo convirtió en su fichaje estrella. Desembarcó en diciembre como refuerzo de lujo para la segunda vuelta. Ya veterano, se adaptó a una posición más retrasada, ayudando a ordenar el juego y a hacer crecer a una escuadra joven"Delante hay gente más joven y puedo colocarles buenos balones desde atrás". Kempes marcó un golazo de falta en el 1-1 ante el Málaga en La Rosaleda y se exhibió frente a sus ex compañeros en el 2-0 al Valencia con goles de Reces y Sanabria. El Matador encontró una conexión decisiva con su compatriota Sanabria, máximo artillero blanquiazul en esa 84/85 (16 goles entre todas las competiciones). Aquel Hércules revitalizado vivió una recta final de montaña rusa, en la que sorprendió su faceta de Matagigantes. Además de derrotar al Real Madrid en el Bernabéu, se permitió el lujo de doblegar dos veces al FC Barcelona en Alicante. Los herculanos se enfrentaron al Barça en octavos de la Copa del Rey. Aunque el equipo de Terry Venables sentenció la eliminatoria con el 5-0 del Camp Nou, la respuesta en la vuelta fue un 1-0, marcador que se repitió en la jornada 29 del campeonato. Cartagena, de penalti, aplazó el alirón azulgrana, consumado una semana después en el José Zorrilla. Muy distinta fue la suerte en la Copa de la Liga. El Murcia eliminó al Hércules en la primera ronda, encajando un doloroso 7-0 en La Condomina. Esa ruleta de contrastes condujo al desenlace definitivo en la última jornada de Liga. El bloque de Toni Torres viajó al Santiago Bernabéu obligado a ganar para sostener la categoría ante un Real Madrid que acabaría levantando la Copa de la UEFA y la Copa de la Liga. Valdano y Santillana se estrellaron contra Puncho y Rastrojo, sus respectivos centinelas, y Sanabria, tras coger un rechace de un tiro al poste de Ramos, aprovechó una de las ocasiones visitantes. El 0-1 aseguró la continuidad en la élite desde la decimoquinta plaza. Objetivo cumplido.

 

 

El conjunto alicantino, ordenado en defensa y directo en ataque, basó su fútbol en el contragolpe y se sostuvo sobre sus pilares. El gol se lo repartieron Sanabria, Reces y Abel. La fiabilidad la aportaron los hombres con más minutos: Latorre, Reces, Cartagena, Rastrojo, Santi Bakero, Mañuz, Espinosa... La jerarquía recayó en Kempes, sin olvidar a Parra, que también formó parte del plantel que regresaría a Primera División una década después. Tras la 84/85, el Hércules solo ha vuelto tres veces a la máxima categoría (85/86, 96/97 y 10/11), descendiendo en todas ellas. Por eso, la 84/85 permanece como la última salvación herculana en PrimeraLos cromos de Trideporte 85 quedaron ligados para siempre a una epopeya digna del semidiós griego que da nombre al club. Permanencia en el Bernabéu.

 

 

 

 

 

 

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