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Beckenbauer, Gerd Müller y Sepp Maier: Ascenso a la Bundesliga y primeros títulos

Foto: FC Bayern

Franz Beckenbauer, Gerd Müller y Sepp Maier cambiaron el destino del FC Bayern Múnich para siempre. Coincidieron por primera vez en la 1964/65, con el conjunto bávaro, de apenas tradición, en Segunda División. Esa misma campaña ascendieron a la Bundesliga y, una vez en la élite, los éxitos se multiplicaron. Copas, Bundesligas, la Recopa y, sobre todo, tres Copas de Europa seguidas y la Intercontinental. También hicieron historia con Alemania Federal mediante la consecución de la Eurocopa de 1972 y del Mundial de 1974, siendo la primera Selección de Europa que logró el doblete de forma consecutiva. El Káiser Beckenbauer, Sepp Maier y Torpedo Müller, en definitiva, evolucionaron el fútbol alemán y transformaron a los de Múnich en el equipo top de hoy en día. El eje del primer gran Bayern. Leyendas en mayúsculas.

 

Hasta principio de los 60, el Bayern solo había ganado el campeonato nacional en 1932 y la Copa de Alemania en 1957. La Segunda Guerra Mundial y el fascismo frenaron el crecimiento del conjunto bávaro y se cobraron una factura elevada: 56 componentes perdieron la vida en la guerra, otros 7 miembros fueron asesinados por los nazis y un bombardeo aliado arrasó la sede del club. El Bayern, además, arrastró la etiqueta de club judío; el presidente y el entrenador, ambos de ascendencia hebrea, sufrieron el acoso de las SS. Esta época tan cruenta acabó con la derrota y el fin de los nazis en la guerra. Años después, el Muro de Berlín separó a Alemania en dos naciones distintas: Alemania Federal (a la que pertenecía el Bayern) y Alemania Democrática. El pueblo germano, asolado por la barbarie primero y por la separación después, encontró en el fútbol la primera alegría en mucho tiempo. Con la primera Copa del Mundo, el Milagro de Berna. Una salida hacia un futuro mejor. También para el Bayern.  

 

En Segunda casi en bancarrota

 

La creación de la Bundesliga supuso un impulso importante en el progreso del fútbol teutón. Al Bayern, sin embargo, le reportó un durísimo revés inicial. La Federación escogió a un solo equipo de la ciudad de Múnich para el estreno del nuevo campeonato en la temporada 1963/64. Eligió al TSV 1860, el grande entonces. El Bayern quedó relegado a Segunda, al borde de la quiebra. Herido de muerte. Pero de la necesidad se hizo virtud. La maltrecha situación económica obligó a trazar un plan austero para ascender: deshacerse de los futbolistas con más carga salarial e incorporar a canteranos y a jóvenes promesas de Baviera. De esta forma es como se juntaron, por primera vez, tres veinteañeros prolíficos en Segunda División. Franz Beckenbauer, Gerd Müller y Sepp Maier. Así empezó todo en la 1964/65.

 

Ascenso a la Bundesliga

Meier ya formaba parte del Bayern, Beckenbauer subió al primer equipo y llegó  Müller, procedente del TSV Nördlingen. Los tres se afianzaron en el once de Tschik Cajkovski. El cuerpo técnico, sin embargo, receló del físico rechoncho de Müller en un principio: "Nos han traído un oso". Este oso calló a los detractores con su fiereza de cara al arco rival y surgió uno de los mejores goleadores de la historia.  Gerd y Franz mostraron pegada en su primera campaña en el Bayern. Müller anotó 32 goles en 16 partidos y, Beckenbauer marcó 16 tantos en 32 encuentros. 

 

Este Bayern quedó primero de la Regionalliga Süd la Segunda División alemana e hizo lo propio en la liguilla posterior de la promoción de ascenso. En el último partido endosó un 0-8 al Tennis Borussia Berlín y aseguró la plaza en la Bundesliga. El presidente, Wilhelm Neudecker, cumplió la promesa que realizó: "Si ascendemos rodearé el lago Tegernsee a pie". Dicho y hecho. Realizó la marcha de 27,5 km. acompañado de 500 aficionados. 

 

Primeros títulos a finales de los años 60 

 

Una vez en la élite, los trofeos llegaron con celeridad. El Bayern quedó tercero en su debut en la Bundesliga y, esta misma temporada, logró la Copa, la DFB Pokal. El primer título de Sepp Meier, Beckenbauer y Gerd Müller. El conjunto bávaro venció al Meidericher SV en la final por 2-4, con goles de Olhauser, Brenninger por partida doble y Beckenbauer. Para entonces, El Káiser ya estaba considerado como un crack en potencia. Deslumbró con la Selección en Inglaterra 1966: subcampeón del mundo y elegido mejor jugador joven del torneo.

El triunfo anterior en la Copa dio acceso a la Recopa. La primera participación de los muniqueses en una competición de la UEFA, sin más experiencia en Europa que una infructuosa participación en la Copa de Ferias. La Recopa de la 1966/67, por lo tanto, supuso la gran puesta de largo en Europa. Como este joven Bayern, sin tradición, superó los distintos obstáculos y se citó con el Glasgow Rangers en la final. 

 

El Bayern sorprendió al Rangers, favorito. Venció 1-0 con gol de Franz Roth en la prórroga y se adjudicó la primera medalla internacional. La Recopa antes que las tres Copas de Europa. Este 31 de mayo de 1967, en Núremberg, Tschik Cajkovski alineó ante el Rangers a Maier; Nowak, Kupferschmidt, Beckenbauer, Olk; Roth, Koulman, Nafziger, Ohlhauser; Müller y Brenniger. Un once para la historia bávara. 

 

Después de la Recopa, el combinado alemán puso la guinda con la consecución de la Copa. El primer doblete. Goleó 0-4 al Hamburgo del gran Uwe Seeler en la final de la Pokal, con dos goles de Torpedo Müller. El ariete bávaro, de hecho, explotó en este curso. Con 22 años. El Bombardero de la Nación anotó 43 goles en 45 partidos y logró el primero de sus siete Pichichis de la Bundesliga.

 

La primera Bundesliga

Al Bayern le faltaba la Liga y la logró en la 1968/69. Bundesliga y Copa, otro doblete a la sacaBranko Zebec sustituyó a su compatriota Cajkovski en el banquillo y el Bayern arrasó en los dos frentes.

 

En la Bundesliga aventajó al Alemania Aachen, segundo, en 8 puntos. Sepp Meier se situó como el portero menos batido del campeonato (31 goles en 34 partidos) y Gerd Müller obtuvo su segundo galardón de máximo artillero liguero (30 dianas en 30 encuentros). En la Copa, el Bayern superó 2-1 al Schalke 04 en la final con dos zarpazos de Müller. Tan decisivo en la Copa como en la Liga.

 

En definitiva, a finales de los 60, el Bayern ya era un gigante de Alemania. Tardío, pero llegó para quedarse. Un ganador nato que hacía de la eficacia un arte. Con un portero y con un delantero decisivos en ambas áreas y un líbero que capitalizaba el juego y lideraba a sus compañeros. Maier, Müller y Beckenbauer ya estaban entre los mejores del mundo en sus respectivas posiciones y habían logrado mucho en poco tiempo. Sin embargo, lo mejor estaba por llegar y lo veremos en el tercero y último capítulo de este reportaje especial. La dorada década setentera. 

 

 

Este es el segundo de los tres capítulos de este especial. Próximamente publicaremos el tercer y último episodio. 

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