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Tato Abadía, Quique Setién, Polster, Lopetegui, Poyatos y David Vidal de entrenador

Presentación CD Logroñés 1991/92: entre los diez primeros de La Liga por tercera temporada consecutiva

Si hay un club que despierta nostalgia, ese es el desaparecido CD Logroñés. El famoso ¡Goool en Las Gaunas! radiofónico marcó la infancia de los niños futboleros de los 80 y 90, embelesados por las hazañas de aquel modesto conjunto de La Rioja. Este artículo recuerda al Logroñés 1991/92 a través de su presentación ante la afición, celebrada el 25 de junio de 1991 en Las Gaunas, cuando los hinchas volvieron a ver a sus ídolos y conocieron a los nuevos fichajes. No faltaron los discursos habituales del presidente, entrenador y capitán: Marcos Eguizábal, David Vidal e Ignacio Martín, respectivamente. La jornada continuó con una comida en las Bodegas Franco-Españolas de Eguizábal y, posteriormente, con la ofrenda a la patrona de Logroño en la iglesia de Santiago el Real. Al día siguiente, el Logroñés emprendió su primer stage de pretemporada en el extranjero con destino Praga, capital de una Checoslovaquia que se encontraba en la antesala de su disolución. Así arrancó una campaña en la que Eguizábal proporcionó a David Vidal una amplia lista de buenos refuerzos y el técnico llevó a los blanquirrojos hacia una cómoda décima posición en el campeonato de Liga de Primera División. Por tercera temporada consecutiva, el Logroñés finalizó entre los diez primeros. Aquel Logroñés de Polster, Lopetegui, Tato Abadía, Poyatos, Iturrino, García Pitarch, Cléber... Hay gol en Las Gaunas

 

La era dorada del club dejó nueve temporadas en Primera División, ocho de ellas de forma consecutiva entre 1987 y 1995. Durante 1989 y 1992, el proyecto impulsado por Marcos Eguizábal alcanzó su punto más alto, hasta el punto de que Logroño llegó a soñar con Europa. En la campaña 1989/90 se alcanzó el séptimo puesto, la mejor clasificación histórica de la entidad. Los dos cursos posteriores, 1990/91 y 1991/92, consolidaron la madurez en la élite, con ambas campañas terminando en la décima posición en la Liga y muy cerca de las semifinales de la Copa del Rey. El Logroñés de la 1991/92 se acomodó en la zona tranquila del campeonato liguero gracias a su solidez como local. No en vano, 25 de los 36 puntos se consiguieron en Las Gaunas (9 victorias, 7 empates y 3 derrotas en 19 partidos). El matagigantes Logroñés ganó en casa a Real Madrid (1-0), Atlético de Madrid (1-0) y empató ante el FC Barcelona (2-2); solo Athletic Club (0-1), Real Burgos (1-2) y Real Zaragoza (0-2) se llevaron el botín del fortín riojano. Por otra parte, en la Copa el Logroñés cayó por segunda temporada consecutiva ante el mismo rival y en la misma ronda: el Sporting en cuartos. El triunfo local en El Molinón (2-0) pesó más que el de los riojanos de la vuelta (1-0), desenlace también condicionado por el polémico arbitraje de Calvo Córdoba, que desquició a Las Gaunas... Balance de la 1991/92: décimo puesto en la Liga y cuartos de final en la Copa. Un calco de la anterior 1990/91. Otro curso a tener en consideración. 


FICHAJES

  • ALTAS: Polster (Sevilla), Lopetegui (Real Madrid), Poyatos (Xerez), Romero (Atlético Sanluqueño), García Pitarch (Orihuela), Iturrino (Athletic), Cléber (Atlético Mineiro), Villanova (Zaragoza), Calleja (Sporting de Gijón), Uribarrena (Athletic), Linde (Barça Atlètic), Rubén da Silva (Cremonese), Mičinec (Omonia) y Vergara (Real Sociedad).
  • BAJAS: Manu Sarabia (retirado), Cristóbal Párralo Aguilera (FC Barcelona), Canales (Deportivo de La Coruña), Aguilà (Osasuna), Lung (FC Universitatea Craiova), Gilson (Sabadell), Vílchez (Espanyol), Tito (Numancia), Hurtado (Málaga), Miro (Murcia),  Soria (Cultural Leonesa) y Mičinec (Bohemians).

 

Si hay que buscar un responsable a partir del cual se explique el éxito de este proceso ese es Marcos Eguizábal. El presidente, cada verano, mostró sus dotes de hábil negociador en el mercado de fichajes. El de El Villar de Arnedo nutrió al equipo de esos refuerzos importantes y necesarios que permitieron competir con holgura en Primera División. Para la 1991/92 el máximo mandatario acometió una profunda renovación. Se marcharon elementos importantes (Manu Sarabia, Cristóbal Parralo Aguilera, Canales, Aguilà, Lung, Gilson...), pero los nuevos cubrieron estas bajas dotando al equipo de la misma solvencia y eficacia. Muy buenas incorporaciones en el Logroñés 91/92. 

      

Eguizábal apostó por la clásica fórmula de veteranos y noveles: jugadores constrastados y otros por hacerse. Del primer grupo destacaron las incorporaciones de Polster (fichaje estrella), Iturrino, García Pitarch y Villanova. Todos ellos ya curtidos en Primera. En cambio, Lopetegui, Poyatos, Uribarrena, Cléber y Quique Romero llegaron como promesas –algunos de ellos desconocidos en 1991– y lanzaron sus respectivas carreras en Las Gaunas. Lopetegui, de hecho, entró en la historia como el único futbolista del Logroñés internacional con España. Por recomendación de David Vidal ficharon Poyatos y Romero. Este último, de mucha proyección según el entrenador, jugó con el filial en esta primera temporada, pero también viajó con el primer equipo a Praga durante el stage de pretemporada. 


LA PLANTILLA

  • PORTEROS: Lopetegui, Vergara y Armando.
  • DEFENSAS: Martín, Dulce, Nelson Gutiérrez, Herrero, Villanova, Cléber, López Pérez, Moreno, Salva y José María.
  • CENTROCAMPISTAS: Abadía, Quique Setién, Poyatos, Iturrino y Elgezabal,
  • DELANTEROS: Polster, García Pitarch, Uribarrena, Rubén da Silva, Rosagro, Linde y Mičinec.

 

David Vidal alternó entre el 4-4-2 y el 5-4-1 en su dibujo táctico. Siempre, eso sí, con un estilo de rápidas transiciones. No obstante, la principal ventaja del técnico residió en contar con un goleador y con un portero decisivos. Toni Polster y Julen Lopetegui aseguraron el dominio de ambas áreas en bastantes partidos, algo impropio en un equipo diseñado para la permanencia. David Vidal, aunque criticado por un sector de la afición, sacó partido de una plantilla lo suficientemente amplia como para salir adelante después de las lesiones que sufrieron Salva García, Ricardo Moreno, Tato Abadía, José Díez Calleja, López Pérez y Lopetegui.

 

Julen Lopetegui (Julián López para David Vidal) por fin tuvo los minutos que necesitaba en Primera para crecer. El portero donostiarra se hizo con la titularidad, Iñaki Vergara fue el suplente y Armando, el tercer portero en la 1991/92. Tras carecer de oportunidades en el Real Madrid, Lopetegui ofreció su mejor nivel en el combinado blanquirrojo y se situó como uno de los mejores guardametas del panorama nacional. Su nivel fue tan alto que se ganó la convocatoria para el Mundial y el fichaje por el FC Barcelona

      

Por su parte, los laterales quedaron definidos con Martín por la derecha y José María por la izquierda. Nélson Gutiérrez y Herrero fueron los que más jugaron en el centro de la zaga, que ganó consistencia con la presencia de Cléber en la segunda vuelta. Sin embargo, también hubo otras piezas que acabaron de ensamblar el engranaje defensivo: Villanova, López Pérez, Moreno, Dulce, Salva García, Calleja y Romero. El jerezano, integrante del Promesas en la 91/92, debutó con el primer equipo en la última jornada de Liga ante el Valencia en el Luis Casanova (1-1). Sustituyó a García Pitarch en el minuto 88. 

 

A Quique Setién, en plena treintena, aún le quedaba fútbol para rato (después del Logroñés dejó a su Racing en Primera). El cántabro encontró en Iturrino, Poyatos, Abadía y Elgezabal a unos socios perfectos en la línea medular. Agustín Abadía, ese mítico calvo bigotudo, merece un aparte. El Tato compaginaba el fútbol con la huerta y trasladó el espíritu de la tierra al terreno de juego. El punto fuerte de Abadía residía en la constancia. Nunca cesaba de correr. Sin embargo, la capacidad de sacrificio de Abadía no se vio recompensada con goles en una 1991/92 cuya molestias no le dejaron estar del todo bien. Solo durante tres temporadas se quedó con la cuenta a cero: 1989/90 con el Atlético de Madrid, 1991/92 con el CD Logroñés y 1995/96 con la SD Compostela.

 

Toni Polster resultó un refuerzo de lujo. El austriaco, siempre fiel a su cita con el gol, marcó las diferencias en un equipo como el Logroñés. Polster jugó los 38 partidos de Liga como titular y anotó 14 tantos. Si a ellos unimos los 8 que logró en la Copa del Rey suman un total de 22 tantos en 46 partidos. Killer. Asimismo, García Pitarch, Uribarrena y Rubén da Silva también dejaron su cuota de productividad. En cambio, Rosagro, Linde y Mičinec tuvieron una menor participación, con el checoslovaco, fichaje veraniego, saliendo en el mercado invernal. Hay gol en Las Gaunas.

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