En la temporada 1996/97, en su segunda aventura europea, alcanzó las semifinales de la Copa de la UEFA, quedándose a un paso de la final. Aquello se fraguó gracias a noches tan memorables como la de la vuelta de dieciseisavos, cuando el Euro Tete eliminó a la temible Lazio con una remontada apoteósica que aún resuena en el Heliodoro, testigo de su noche europea más épica. La Lazio llegaba con 1-0 de ventaja del Olímpico de Roma y el Tenerife, aupado por un gran Juanele, le infligio un 5-3.
Andriy Shevchenko lanzó al AC Milan a la conquista de su séptima Supercoppa italiana. El ucraniano marcó los tres goles del inapelable 3-0 rossonero a la SS Lazio con San Siro como testigo, que disfrutó de la exhibición del que sería coronado como Balón de Oro de 2004. Super Sheva.